Una novela catalana construida sobre dos derrumbes simultáneos. En un piso con patio-jardín, una traductora deja marchar a Eduard, el hombre con quien ha vivido más de un año, y se queda con las llaves, el trabajo urgente y una frase que repite como un diagnóstico: «estoy vacía». A pocos metros, en la casa contigua, un sacerdote de veintisiete años ve caer una piña sobre un bebé dormido y descubre que, con el niño, se le ha muerto Dios. El relato alterna ambas líneas en escenas breves y secas, sin subrayados, hasta dejar claro que la pérdida de la fe y la pérdida del amor se parecen más de lo que parece.
Formatos disponibles
Una novela catalana construida sobre dos derrumbes simultáneos. En un piso con patio-jardín, una traductora deja marchar a Eduard, el hombre con quien ha vivido más de un año, y se queda con las llaves, el trabajo urgente y una frase que repite como un diagnóstico: «estoy vacía». A pocos metros, en la casa contigua, un sacerdote de veintisiete años ve caer una piña sobre un bebé dormido y descubre que, con el niño, se le ha muerto Dios. El relato alterna ambas líneas en escenas breves y secas, sin subrayados, hasta dejar claro que la pérdida de la fe y la pérdida del amor se parecen más de lo que parece.
Valora la obra y elige hasta tres tonos.
Inicia sesión para añadir o editar tu reseña. Iniciar sesión
Sé la primera persona en reseñar esta obra.